A Separation
Pocos filmes pueden mantener un nivel de suspenso y atención similar a los thrillers más logrados y al mismo tiempo afianzarse a la esfera doméstica sin sentimentalismo con la fuerza y pasión que procura la nueva película de Asghar Farhadi. Había escuchado el nombre de este filme varias veces pero su ausencia en el mercado local me permitió ignorarlo. Recientemente logré adquirirlo y ha sido una de mis mejores decisiones. No es bueno alabar un filme pues el lector esperará demasiado de él, pero en este caso no hacerlo sería un crimen mayor. No quiero detenerme en los asuntos de la trama para no ceder a la tentación de revelar más de lo que debo. Pero algo que no puedo evitar es mencionar como alguien utilizó el nombre Rashomon al hablar de A Separation y con razón. Habitar el espacio cinematográfico que Farhadi propone y llegar a los ultimos minutos sin tener una idea clara de dónde está la razon sin recurrir a trucos melodramáticos es un logro que merece reconocimiento. La actuación es magistral (no seré el primero en comentar que Leila Hatami cuenta con un semblante y presencia muy parecidos a Ingrid Bergman); la fotografía principal es acertada y el manejo de la cámara (me recuerda a los hermanos Dardenne) nos hace penetrar la trama hasta hacernos partícipes de la acción.
Es una historia sencilla y compleja: Una pareja decide de separarse aunque aparentemente ninguno realmente lo hace por incompatibilidad sino por cirucnstancias. El orgullo los arrastra y la trara se va bifurcando a traves de las vidas de segundos y terceros hasta llegar a implicaciones morales, eticas y religiosas que hacen las decisiones aún mas difíciles.
En fin, A Separation es un filme íntimo que revela el andamiaje de la ruptura de una pareja y como las consecuencias se extienden y ramifican hasta afectarlo todo.
Post data: Este filme del 2011 fue filmado en Iran, cuna de increibles cienastas como Abbas Kiarostami, Jafar Panahi, Majid Majidi, Mohsen y Samira Makhmalbaf, entre otros. La reciente obsesión de Estados Unidos con la política Iraní me hacen pensar en la terrible tragedia que sería si este país es decimado del mismo modo que Afghanistan e Iraq. Cientos de actores, directores e individuos inocentes serían reducidos a menos que una nota al calce en la marcha inexorable del Moloch capitalista. Espero no suceda.
