A Late Quartet
Cinematográficamente
hablando, A Late Quartet no es gran
cosa. Sin embargo, el primer filme de Yaron Zilberman tiene algo que es difícil
de aislar. Por un lado, cuenta con las actuaciones de Philip Seymour Hoffman,
Catherine Keener y el grandioso Christopher Walken. Pero la cinta contiene múltiples
situaciones trilladas que opacan el todo. Lo que si logra es una atmósfera de
contrición. Todos los personajes cargan sobre sus espaldas un gran
arrepentimiento; caminos que no tomaron, decisiones pasadas por alto,
sacrificios, etc. A todo esto se le une la presencia del opus 131 de Beethoven,
una pieza para cuarteto de cuerdas que se esparce por toda la película y es
parte importante de la trama. En fin, la combinación de buenos actores,
excelente música y un ámbito melancólico son suficientes para hacer de este
filme una buena experiencia.
